Las Emociones y nuestra Salud

Las Emociones y nuestra Salud

Todos sabemos en mayor o menor medida que existe una relación directa entre las emociones y la salud.

Emociones negativas de baja frecuencia como la pena,
miedo, odio, ira producen efectos nocivos en nuestra salud cuando permanecen activas por un largo tiempo.
Por el contrario la alegría, el amor y la satisfacción producen efectos que ayudan a mantenernos sanos e incluso si estamos enfermos nos aseguran
una recuperación mucho más rápido, retornando a la salud en menos tiempo que si no estuvieran presentes.
Se estima que más o menos el 70 % de las personas que se
enferman, han sufrido algún problema o “evento”de tipo emocional que ha provocado un desequilibrio en su organismo haciendo que su cuerpo enferme.
Pero ¿Cómo se produce este efecto?
Muy simple, todas las emociones ya sean positivas o negativas tienen un impacto sobre nuestro cuerpo. Ese impacto obedece a la emisión de ciertos neurotransmisores u hormonas que predisponen nuestro cuerpo de determinada manera, dependiendo de qué emoción se trate.
Si enfrentamos un peligro por ejemplo, rápidamente nuestro sistema límbico percibe e interpreta los estímulos externos, produciendo una serie de cambios en nuestro organismo, aflorando inmediatamente un sentimiento de miedo. Se da la orden de generar cortisol y otros neurotransmisores que activan el sistema nervioso simpático, preparándonos para la acción. ¿Qué acción? Pelear o Huir del peligro. Estos cambios físicos y emocionales en una situación como la descrita se conocen como estado de estrés.
Esta reacción en cadena que es muy efectiva para preservar nuestra existencia en un momento dado, produce entre otros, un efecto directo sobre el sistema inmunológico deprimiéndolo, dado que lo más importante en ese momento es enfrentar el peligro que nos acecha.
Sin embargo, una vez que pasa el peligro, todo vuelve a la calma y el sistema límbico organiza nuevamente el sistema completo de nuestro cuerpo, estimulando la emisión de otros neurotransmisores que activan el sistema nervioso parasimpático, provocando un estado corporal de descanso o relajación. El sistema inmunológico vuelve a activarse y todo el sistema orgánico vuelve a la normalidad.
Pero qué pasa si el estado de alerta se mantiene por un período largo en el tiempo, digamos semanas o meses. Nuestro sistema inmunológico permanecerá deprimido por todo ese tiempo y es ahí cuando aparecen los “enemigos” oportunistas. Virus y bacterias que siempre están al acecho, ven una oportunidad y nos atacan, produciéndonos lo que conocemos como enfermedad o alejamiento de la tan ansiada salud.
¿Quién no ha sufrido alguna vez los efectos del estrés ya sea por desafíos en el trabajo o por situaciones dentro de la familia o en el área emocional?
Sin embargo, en los tiempos actuales, pareciera ser que estar en estado de estrés es lo más normal.
El que no está estresado pareciera ser de otro mundo. Algunas personas están permanentemente estresados y lo pero no se dan cuenta porque creen que esa es la normalidad. ¿Cómo sabemos que podrían estar en esa situación? Por que continuamente están resfriándose o están con dolores de cabeza recurrentes. Dolores de cuello y espalda son síntomas típicos de personas en estado de estrés. Incapacidad de concentración, no poder dormir bien y tener permanentemente la sensación de en estar cansado.
Para poder retornar a la salud en estas condiciones, es necesario actuar primero sobre el origen de los síntomas más evidentes, que comúnmente afectan nuestro organismo físico. Para ello el Biomagnetismo Médico resulta muy efectivo; usando los imanes se pueden desactivar en pocas sesiones aquellos microorganismos que estén causando los síntomas, logrando la estabilidad orgánica y el retorno a la salud.
En la mayoría de los casos esos es suficiente para que la persona retorne a su vida normal y se mantenga sano por largo tiempo.
En algunos casos es necesario complementar ese tratamiento, con apoyo en el manejo de las emociones negativas que han provocado el descalabro. Para ello resulta ser muy efectivas las técnicas de manejo emocional como el tapping de la técnica de liberación emocional, conocida como EFT (siglas en inglés de Emotional Freedom Technique).
Resulta sorprendente que se pueda tratar emociones tan fuertes como la depresión usando esta técnica y disminuir sus efectos negativos en unas cuantas sesiones.Una vez alcanzado el equilibrio emocional, la persona puede permanecer en equilibrio homeostático por mucho tiempo.

Más antecedentes y atenciones en Viña del Mar y Santiago:

Carlos Schäfer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo y Bioenergética (*)
Coach en Técnicas de Manejo Emocional
Celular: 8-628 1329

e-mail: cschaferr@gmail.com

http://www.facebook.com/biomagnetismovina


(*) Terapeuta perteneciente a la Sociedad Chilena de Biomagnetismo A. G.

Share this post