Cómo administrar la energía personal y conseguir tus metas y objetivos sin cansarte

Energía Personal

Cómo administrar la energía personal y conseguir tus metas y objetivos sin cansarte

A veces nos sentimos energizados y capaces de conseguir cualquier cosa que nos propongamos, en otras oportunidades nos sentimos agotados, sin energías y muy desmotivados.

 

Administrar la Energía Personal significa saber cómo incrementar y acumular esa energía de manera de poder canalizarla hacia las acciones y actividades que contribuyan a tu realización personal.

Todo es energía, nosotros somos energía, nuestros pensamientos son energía, nuestras emociones son energía, por lo tanto todo lo que hacemos tiene involucrado una aumento de energía o un gasto de ella.

Nosotros hemos venido a este mundo a crear, construir y transformar. Aquellos grandes personajes, dotados de gran capacidad energética han podido transformar el mundo y han construido obras que perduran en el tiempo. Sin esa capacidad energética personal habría sido imposible plasmar su legado.

Entonces la pregunta lógica de hacer es:

¿Se nace con esa capacidad energética o es posible hacer algo para convertirnos en seres energéticos?

Según Jürgen Klaric (*) existe una condición de nacimiento que nos predispone a ser más o menos energéticos que otros, sin embargo sea cual sea nuestra condición, siempre es posible aumentar nuestras energía personal aprendiendo a gestionarla.

Jim Loehr, cofundador del Human Performance Institute, propone una forma de administrar dicha energía, actuando en las siguientes cuatro dimensiones: Física, Emocional, Mental y Espiritual.

Capacidad física

Para disponer de energía física que nos permita hacer y gestionar nuestras actividades es necesario entrenar nuestro cuerpo.

La energía se acumula en nuestros músculos. Músculos débiles ofrecen energía débil. Por el contrario, mientras más fuertes nuestros músculos seremos capaces de mayores proezas físicas.

El atleta se entrena día tras día para fortalecer su musculatura y prepararla para la gran prueba ya sea una maratón, un salto con garrocha o correr una distancia determinada en el mínimo tiempo.

Para alcanzar cualquier objetivo que nos propongamos, necesitamos tener una buena resistencia física, para que seamos capaces de mantener la demanda energética de origen intelectual o física propiamente tal.

Esto significa que debemos dedicarnos diariamente a alguna actividad física, que permita entrenar nuestro sistema muscular y robustecerlo alcanzando condiciones físicas cada vez mejores.

Sin embargo, no tan solo debemos hacer ejercicios, también debemos acompañar esta actividad con tiempos de descanso apropiados, durmiendo las horas necesarias y adoptando hábitos de alimentación equilibrada y saludable.

 

Capacidad Emocional

Podemos clasificar la gama de emociones en dos grandes grupos: 1) emociones de alta vibración y 2) de baja vibración. Todas las emociones de alta vibración son agradables, de disfrute, permiten acumular energía. Aquellas emociones de baja frecuencia son las que nos desagradan. Ejemplos de ellas son la rabia, la angustia, la pena, entre otras.

Estas emociones de baja vibración, gastan mucha energía y nos debilitan por lo que son desfavorables a nuestro propósito de administrar bien nuestra energía personal.

Para cultivar esta capacidad emocional la clave es aprender a mantener la confianza en uno mismo, el autocontrol, la eficacia interpersonal y la empatía.

Estos pueden ser entrenados y fortalecidos al igual que un bíceps o un cuadriceps, forzándolos a ir más allá de sus límites actuales.

 

Capacidad mental

Nuestra capacidad mental es la que nos permite organizar nuestras vidas manteniendo un enfoque en las metas que queremos lograr.

Los “músculos” asociados a esta capacidad mental son la adecuada preparación mental, la visualización, el discurso interno positivo, la eficaz administración del tiempo y la creatividad.

El mejor desarrollo de la capacidad mental se logra con el optimismo realista, ver el mundo tal como es, siempre trabajando desde un punto de vista positivo, orientándose hacia la solución o resultado deseado.

 

Capacidad espiritual

La energía espiritual nos proporciona la fuerza para la acción en cada una de las dimensiones de nuestras vidas.

Su combustible son la pasión, la perseverancia y el compromiso.

La energía espiritual se deriva de una conexión a valores profundamente arraigados y un propósito más allá de nuestro propio interés.

El músculo vital para fortalecer la energía espiritual es el carácter que involucra el coraje y la convicción de vivir según nuestros más profundos valores. Apoyan el carácter la pasión, el compromiso, la integridad y la honestidad.

La energía espiritual se sostiene equilibrando un compromiso con un propósito más allá de nosotros mismos con un autocuidado adecuado.

 

Para finalizar este artículo te dejo esta frase de Pilar Jericó(*), que me parece resume todo lo relacionado con nuestra energía personal:

 

Nuestra energía personal es todo lo que tenemos. Cuidarla y recuperarla es vital para llevar vidas equilibradas y saludables.”

Ya tienes un buen punto de partida para comenzar a gestionar tu propia energía personal, solo falta que des los pasos necesarios y actúes en consecuencia.

_____________

(*) Jürgen Klaric: Escritor, investigador y asesor en neuromarketing, considerado entre os diez más influyentes mercadólogos a nivel mundial.

(**) Pilar Jericó: Escritora y columnista de varios medios de comunicación, doctora en Organización de Empresas y licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales.


Carlos Schafer Ramos
   Terapeuta en Biomagnetismo Médico
   Coaching y Mentoring en Técnicas de Regulación Emocional

www.imanesQueSanan.cl
32-314 0890 / +56 9-8628 1329
info@ImanesQueSanan.cl
Atenciones en Viña del Mar y Santiago

Sígueme a través de
    Facebook: @carlos.schafer.ramos
    Instagram: schafer.carlos

Descarga mi eBook gratuito

“5 Pasos para Reducir el Estrés y la Ansiedad”
https://eBook.imanesquesanan.cl

Share this post