LA MUERTE PUEDE IMPULSAR LA VIDA

Todos en algún momento de nuestra existencia, hemos de sufrir la experiencia de la muerte; cuando eso sucede puede ser un buen momento para dar un nuevo impulso a nuestra vida.

Contacto con la muerte

Cuando yo tenía 23 años de edad, mi padre que siempre había gozado de buena salud, de un día para otro empezó a sentirse mal y comenzó a sufrir molestias extrañas. En la consulta, los médicos determinaron operar inmediatamente. La operación solo sirvió para confirmar lo peor: Melanoma Carcinoma generalizado en el tubo digestivo. Después de dos meses de sufrimiento, él exhala su último suspiro y nos deja a mi madre y a nosotros sus 5 hijos (yo soy el mayor), mirando hacia el cielo tratando de buscar una explicación.

La única respuesta que apareció en el fondo de mis pensamientos fue, Dios me está preparando para algo, no sé qué es, pero lo descubriré.

Seguí mis estudios de Ingeniería y finalmente me titulé. Ejercí como Ingeniero Civil Químico en varias empresas y en diferentes ciudades, hasta que 20 años después de salir de la universidad, descubrí para qué me estaba preparando Dios. Me convertí en terapeuta y a los pocos meses me desarrollé como Coach en Regulación Emocional. La experiencia vivida con mi padre, me ha ayudado a empatizar mucho más fácilmente con aquellas personas que han sufrido la pérdida de un ser querido, y que esa pérdida los ha dejado entrampados emocionalmente.

Recuerdo a una viuda que llegó a mi consulta, llevaba 14 años de luto. Aún lloraba los cumpleaños del esposo difunto y ni hablar del aniversario de su fallecimiento. Apelando a mi propia experiencia (Lloré a mi padre por los tres años siguientes a su partida), con la inspiración del Cielo y enseñándole las herramientas que he aprendido, finalmente ella logró asimilar correctamente la partida de su marido. Le cambió su vida. Aprendió a disfrutar los momentos más sutiles y a gozar de la vida junto a sus hijos y nietos.

Momento para cambiar

Recuerdo cuando yo era joven. Mis padres tenían un grupo de amigos con los que siempre se reunían para celebrar y disfrutar. Nosotros jugábamos con los hijos de ellos. El esposo (tío Jorge) trabajaba en la marina y siempre era más bien retraído, un poco serio y participaba poco de las bromas que surgían en los encuentros.

En una oportunidad al tío Jorge le tocó una misión en La Antártida. Antes de llegar allá en pleno viaje por los canales del sur, se le declaró una apendicitis que pasó rápidamente a peritonitis. En el buque que viajaba no había cirujano y no existían las condiciones para operarlo. El buque tuvo que regresar a Punta Arenas lo más rápido que podía. Cada cierto número de millas, los marinos debían bajar a tierra a buscar nieve para detener el avance de la infección en su abdomen. Finalmente lograron llegar al hospital de Punta Arenas, donde una operación de emergencia le salvó la vida.

Esta experiencia al Tío Jorge le significó como nacer de nuevo. Recuerdo perfectamente que cambió su forma de ser, se convirtió en un ser mucho más entretenido, amistoso, conversador y sobretodo gozador de la vida.

He oído de otros experiencias similares, de personas que han transformado su forma de ser, después de la partida de algún pariente cercano o amigo muy querido.

Resistencias

En mi consulta cada cierto tiempo me toca acompañar a alguna persona que llega con sufrimiento por la partida de un ser querido. El desconsuelo y la tristeza son tan grandes que les impiden ver el verdadero sentido de la muerte.

Todos estamos irremediablemente destinados a partir de este mundo en algún momento. Sin embargo, nos aferramos a la vida y “amarramos” a nuestros seres más cercanos tratando de impedir que sigan su camino.

La experiencia de la muerte, debe ser un recordatorio de que estamos de paso y que debemos cumplir con lo que vinimos a hacer: “Crear”, “Aprender” y “Disfrutar” la vida.

Esto último puede ser un tanto difícil de asimilar e internalizar si no se cuenta con el apoyo terapéutico adecuado.

Carlos Schafer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo Médico

Coaching y Mentoring en Técnicas de Regulación Emocional

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Gozar la Vida

¿La vida es para sufrir o gozar?

Sufrir o gozar la vida: Desde corta edad se nos enseña que la vida tiene mucho de sufrimiento, sin embargo creo que es fundamental que aprendamos a rescatar el sentido gozoso de la vida.

Nuestra historia personal

En general en nuestra cultura se nos inculca que “la vida es dura”, “nada se obtiene sin sacrificio”, “Si quieres triunfar debes trabajar muy duro”, “En la vida nada se regala”, etc.… podrás incluir algunas frases más del mismo estilo.

Son frases que obedecen a un paradigma típico en que, con buena intención, se nos enseña a enfrentar la vida real. Sin embargo, encubierto viene un mensaje implícito que impide que aprendamos a disfrutar de las cosas buenas que nos provee la vida.

Al tener estos mensajes impresos en nuestro ADN, quedan impregnadas cada una de nuestras células, lo que nos hace sentir culpa cada vez que recibimos algo sin esfuerzo; o que el pasarlo bien está prohibido.

Por eso pensamos que lo natural es que la vida tiene un sentido doloroso. Una de mis abuela me decía cuando yo era pequeño: “si te duele es porque estás vivo”. Oculto va el mensaje que “la vida es dolorosa” .

Y es tan fuerte este patrón que de alguna manera nos convertimos en seres sufrientes y lo peor de todo es que lo transmitimos sin darnos cuenta de generación en generación.

¿Sufrir o Disfrutar la vida?

Mmmmmm….. y ¿Realmente debe ser así? ¿Es cierto que la vida debe ser dolorosa para vivirla?

En lo personal yo estaba completamente convencido que la respuesta a esa pregunta era un rotundo e implacable “si”. Sin embargo, recién hace algunos años atrás me di cuenta que estaba muy equivocado.

Realmente la vida no tiene por qué ser dolorosa. Es más, está bien que uno pueda disfrutar y pasarlo bien. Aún más, tenemos el derecho a disfrutar en la vida y descubrir el sentido gozoso de la vida.

A mi parecer, yo creo que se ha sobrevalorado el sentido de sacrificio y postergación, lo que hace que nos sintamos en la necesidad de desprendernos de nuestro yo y deponernos por lo demás.

Lamentablemente eso no es gratis, produce un efecto muy fuerte sobre nuestra autoestima y hace que nos desvaloricemos de tal forma que finalmente perdemos nuestra identidad. Lo peor de todos es que asumimos que así debe ser.

Desaprender para Reaprender

Después de trabajar con un terapeuta que me ayudó a replantearme los aspectos de la vida, tomé conciencia que en realidad más que sacrificarse para “Gozar del Cielo” una vez que ya no esté en este mundo, en realidad lo que debemos hacer es procurar crear el Cielo aquí, en este mundo terreno, donde estamos viviendo.

La vida siempre nos deparará sinsabores, sin embargo, ahora entiendo que el sentido de esos sinsabores, son más bien de aprendizaje. Aprendizaje para desarrollar nuestras potencialidades.

Lamentablemente nos pasa que fácilmente nos quedamos “pegados” en lo doloroso y no salimos de ahí.

Por eso es necesario que “Desaprendamos”, desprendiéndonos de los consejos y sentencias que, con buena voluntad, nos fueron inculcando desde temprana edad. El reaprendizaje es el paso siguiente, que nos permite dimensionar de forma correcta el verdadero sentido de lo “aparentemente” negativo que nos pasa.

Mi experiencia personal

Cuando yo tenía 23 años de edad, mi padre falleció a los dos meses de haber sido diagnosticado de un cáncer generalizado. Después de terminar con los servicios religiosos y dejar descansando los restos de mi padre en el campo santo, volví mis ojos al Cielo y envié una pregunta al Padre Dios “¿Por qué?”

Y durante varios meses y años seguí preguntando ¿Por qué suceden esas cosas que al parecer son malas? Lo más natural es quedarse sin padre cuando uno ya es profesional y ha formado una familia. Sin embargo, cuando el padre que parte tiene 50 años de edad y yo el mayor de mis hermanos tan solo 23 años, pareciera ser un “castigo”.

Con el tiempo descubrí que ese dolor sufrido en carne propia, me ha permitido entender y comprender a muchas personas que llegan a mi consulta buscando alivio a sus dolencias. Al actuar desde la experiencia personal, me ha permitido ayudar a levantar otras personas, actuando desde lo más íntimo del corazón de esas personas.

Recuerdo haber recibido en mi consulta a una señora que llevaba 15 años viviendo el duelo de su marido. Su apego era tan fuerte que fue necesario trabajarlo delicadamente y con mucha paciencia, hasta que comprendió que ella podía y debía seguir con su vida a pesar del dolor de la partida de su compañero de vida.

Recuperó su vida y logró descubrir que todavía le quedaban muchas cosas por hacer y reaprendió que el goce de la vida se juega en las pequeñas cosas.

Ejercicio práctico

Si bien es cierto que sufrimos a veces cosas dolorosas, también recibimos cosas que nos hacen sentirnos alegres y dichosos.

Lo importante es preguntarse, en el caso de eventos dolorosos, qué debo aprender de ellos. Y luego de aplicar ese aprendizaje, descubrir las cosas bellas que nos regala la vida y esas sí cuidarlas y mantenerlas vivas en nuestro interior, de manera de disfrutarlas el mayor tiempo posible.

Una forma de poder aplicar este aprendizaje es desarrollar el ejercicio del agradecimiento en forma diaria.

El agradecer produce un efecto muy potente en nuestro ser, es una de las emociones de más alta frecuencia y es capaz de encender todas nuestras células de una vitalidad poderosísima.

Rhonda Byrne, en su libro “La Magia”, plantea un ejercicio de agradecimiento que quiero proponerte que lo hagas.

El ejercicio consiste en que escribas diariamente por 27 días, diez cosas por las cuales te sientes bendecido. La forma de escribirlos es la siguiente:

Me siento bendecido por ….(escribir de qué te sientes bendecido)… porque …(Escribir la razón por la que te siente bendecido).

Luego de escribirlos, leelos uno por uno y al terminar de leer cada uno dices “Gracias, gracias, gracias”.

Me gustaría mucho conocer tu opinión haciendo este ejercicio. Déjame una nota abajo en los comentarios y comparte con nosotros tu experiencia.

Carlos Schafer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo Médico

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Cómo generar una actitud positiva.

Con estos consejos puedes generar una actitud positiva y mantenerla en el tiempo

Actitud positiva es lo que necesitamos para tener éxito en nuestra vida personal, sin embargo cada vez se torna una tarea más difícil procurarnos y mantenernos positivos.

Como ya te habrás dado cuenta, todos los días subo a mis redes sociales una motivación relacionada con las emociones. La motivación de hoy se relaciona con la Actitud Positiva. Me quedé pensando y decidí escribir este artículo porque, a lo largo de mi vida personal y en lo que conozco como terapeuta, me he dado cuenta que para muchos el mantener una actitud positiva es realmente un gran desafío.

Te cuento que desde pequeño erróneamente me acostumbré a pensar en que las cosas no iban a suceder de la mejor manera. Yo creía que de esa forma, si ocurrían mejor de lo que yo pensaba, me iba a poner “súper” feliz. La verdad es que nunca llegué a sentirme verdaderamente feliz, aún cuando tuve algún que otro chispazo de alegría de vez en cuando.

Cuando crecí, tuve acceso a más información relacionada con la Ley de atracción y ahí recién caí en cuenta de mi grave error. Justamente conseguía lo que estaba pensaba, que no era realmente lo mejor que debería recibir. Desde entonces procuro recordar el pensar siempre en lo mejor y además busco la forma de enseñar a los demás esto que he aprendido.

El pensar en positivo y mantener una actitud positiva puede ser una tarea titánica, si es que no nos entrenamos bien y somos perseverantes en ello.

Aquí te entrego algunos consejos que me han sido útiles y espero que te ayuden en esta tarea que es vital para convertirte en una persona positiva.

Contrarresta los pensamientos negativos

Continuamente nuestra mente nos está bombardeando con pensamientos negativos.

La primera tarea para conquistar una actitud positiva es hacerle frente a estos pensamientos negativos y transformarlos en positivos.

Por ejemplo, si estás postulando a un nuevo cargo y te estás preparando para la entrevista personal, probablemente “salte” el pensamiento que “No quedarás seleccionado/a”.

En ese momento, toma conciencia de ese pensamiento negativo y sin rechazarlo simplemente imagina que ocurre todo lo contrario. Imagínate dando una excelente entrevista, pasa una película mental donde tú te desenvuelves con tranquilidad y naturalidad, dando respuesta a cada pregunta de forma segura y con gran profesionalismo. Genera la sensación que ese cargo es tuyo y que te lo ofrecen a ti.

Frente a esto, es importante que te hagas cargo de las expectativas que puedes generarte. ¿Qué pasa si haces todo lo que te digo y finalmente no quedas seleccionado/a?

Nuevamente es una oportunidad para practicar tu actitud positiva.

Cuando en mi vida personal me sucede eso siempre pienso “No resultó porque viene algo mejor para mi”. Y habitualmente es así en mi experiencia personal.

Postura Corporal

Nuestra postura corporal es sumamente importante cuando nosotros queremos conquistar una actitud positiva.

¿Te has fijado qué postura adoptamos cuando estamos tristes?

Mirada baja, hombros hacia adelante y caídos, espalda ligeramente encorvada y casi como que arrastramos los pies, moviéndonos lentamente.

Cuando estamos alegres y contentos por el contrario los hombros están hacia atrás, la mirada hacia adelante, el mentón levantado y nuestra postura es dinámica, energética.

Las emociones producen cambios en nuestro cuerpo. Lo interesante es que, en sentido inverso, si adoptas una postura física adecuada puedes cambiar tu emoción. Por ejemplo, camina por unos minutos con espalda erguida, tus hombros hacia atrás, los codos ligeramente hacia atrás en dirección como a juntarse en la espalda, sacando pecho, cabeza levantada y dibujando una sonrisa en la boca. Al cabo de unos minutos verás que tu actitud cambiará y te sentirás más seguro/a de ti mismo/a.

Otra postura muy útil es la del superhéroe. La postura de Súperman con los puños en las caderas, pies separados a lo ancho de los hombros, postura erguida y mirada desafiante. Se ha demostrado que sosteniendo una actitud ganadora como la de Súperman durante un par de minutos, libera suficientes oxitocina al torrente sanguíneo lo que permitirá enfrentar cualquier desafío con mayor seguridad en si mismo.

Ejercicio Físico

Practicar ejercicio físico, por mínimo que sea, es fundamental para liberar endorfinas, las hormonas del bienestar, y sentirte relajado y contento.

El ejercicio físico es muy eficaz para contrarrestar la depresión y el estrés. Con lo que consigues menos incidencia de pensamientos negativos y adoptas en forma natural una actitud positiva.

Elige la actividad que más te guste, para que disfrutes al practicarla y sea más fácil ser perseverante. Elije una frecuencia adecuada, lo ideal es practicar el ejercicio físico mínimo unas tres veces por semana. Ojalá lo hagas todos los días.

Revisa y cuida la información que asimilas

Si te das cuenta, los noticieros en la TV, en la prensa y en general la información que circula ampliamente como noticias son catástrofes, delincuencia o cosas en general negativas. Es porque eso es justamente lo que vende.

Cuídate de leer, escuchar, ver este tipo de noticias. Cuando te dejas bombardear por un largo período de tiempo con este tipo de noticias, invariablemente tu subconsciente te hará creer que el mundo es así de negativo.

En mi caso solo veo los titulares de las noticias y filtro aquellas noticias que me parecen más sensacionalistas y/o negativas.

Sé amable

Cuando tú eres amable con los demás, propicias una actitud amable y te perciben de mejor manera, respondiendo a tu amabilidad con más amabilidad. Procura siempre andar con una sonrisa, especialmente cuando interactúas con otra persona.

Siempre que voy a comprar algo, adelanto mi comunicación al vendedor con una sonrisa. Luego con suavidad y amabilidad solicito la ayuda del vendedor para encontrar lo que necesito. Habitualmente consigo lo que quiero y a veces con descuento o con regalo adicional.

Disciplina

Debes ser muy perseverante en mantener tu actitud positiva de manera que se genere un hábito. Para ello es importante la disciplina. Tal vez te cueste al principio, con generosidad cada vez que te encuentres “fallando” y te sientas con actitud negativa, sólo relájate, sonríete a ti mismo/a por “descubrirte” en una pequeña falla y recuérdate a ti mismo/a que estás procurando la conquista de tu ser positivo, vuelve a los consejos que te he dejado más arriba y sigue practicándolos.

Espero que estos consejos sean de utilidad, déjame tus comentarios abajo de este artículo y si tienes consultas o preguntas, no dudes en comunicarte conmigo, estaré encantado de resolver las dudas que puedan surgir en ti.

Carlos Schafer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo Médico

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El Trabajo (Parte II)

DIEZ CONSEJOS PARA CONTROLAR EL ESTRÉS

En mi artículo anterior (El Trabajo Parte I) hablamos acerca de lo estresado que podemos estar cuando nos dejamos llevar por la relajacionvorágine de la actividad laboral y los beneficios que tendría reducir las horas que le dedicamos al trabajo.

Recibí varios comentarios, curiosamente  la mayoría de personas que estaban SIN trabajo. Qué ellos estaban en una condición contraria a la del “Trabajólico” que mencioné en dicho artículo.

Sin embargo, pienso que ambos tipos de personas, los que trabajan y son trabajólicos y aquellos que por alguna razón perdieron su trabajo y se encuentran cesantes, comparten una cosa: El Estrés.

¿Y qué es el Estrés?

Los expertos lo definen como la respuesta que tenemos frente a algún evento que amenaza nuestra integridad.

En la prehistoria, el hombre debía salir a cazar para alimentarse. Al hacerlo enfrentaba varios peligros, entre los cuales estaban el Tigre Dientes de Sable, Los Mamuts y otros.

Nuestro cerebro es una máquina de detectar condiciones de peligro, así que al detectar la amenza de un tigre, el hombre prehistórico se prepara fisiológica y mentalmente para Luchas o Huir y actúa en consecuencia.

Actualmente en la ciudad no tenemos Tigres ni Mamuts, sin embargo, existen múltiples amenzasas que “atentan” contra nuestra existencia: Miedo a perder el trabajo, Miedo a no encontrar trabajo, miedo a no hacerlo bien o que no validen lo que yo hago, etc.

La gran diferencia, en los tiempos modernos, es que podemos tener múltiples amenazas que nos atacan diariamente y cuando sentimos que se rebalsa nuestro cerebro y nos sentimos sin control, aparece el estrés crónico, que nos enferma.

Para que haya estrés, la neurocientífica Sonia Lupien, señala que basta que se cumpla una sola de las siguientes cuatro características de las situaciones que causan estrés:

  1. Es novedoso. Lo que nos está pasando es una situación nueva
  2. Es impredecible. No podemos predecir qué pasará con esta situación o en qué momento aparecerá
  3. Tener sensación de descontrol. Es decir quedamos con la sensación que no controlamos esta situación.
  4. Es una amenaza para la personalidad, como cuando alguien cuestiona nuestra capacidad de desempeñar una determinada tarea.

No hace falta que estén las cuatro, solo una basta para que sintamos estrés. Mientras más de estas características tenga una situación, más estresante se percibe.

¿Qué podemos hacer frente a estas situaciones que se escapan a nuestro control y las experimentamos como amenazantes?

Lo primero es tomar conciencia y reconocer qué es lo que nos provoca el estrés. Lo segundo, es preparar un plan de acción.

Cuando el cerebro percibe una situación de peligro, ordena la liberación de cortizol, que es la hormona del estrés, para liberar energía y permitir enfrentar dicha situación.

Si la situación estresante permanece activa mucho tiempo, se generan efectos nocivos en el organismo, poniéndonos más irritable, más cansados, agotados y con una sensibilidad extrema, que nos hace sobrereaccionar frente a estímulos por muy pequeños que sean.

Existe otras hormonas que inhiben el efecto del cortizol como las endorfinas y la oxitocina. Estas se liberan cuando hacemos ejercicios o cuando nos encontramos en un ambiente relajado y de diversión.

Por esto, además de la recomendación de enfrentar el estrés, reconocerlo y tomar acciones generando un plan B, podemos recomendar algunas de las siguientes actividades:

  1. Meditación: La meditación periódica es una excelente forma de centrarse en uno mismo, relajar las ansiedades y tomar control de las situaciones cotidianas. (Descargar Meditación So Ham de regalo AQUÍ)
  2. Ejercicio Físico. Las actividades como caminata rápida, trote o ir al gimnasio, permite reducir la cantidad de cortizol en la sangre y liberar endorfinas, la hormona del “Bienestar”
  3. Contacto con la Naturaleza. Lo ideal es poder tomarse el tiempo de pasear admirando la naturaleza en toda su maravillosa y magnífica extensión. Nos conecta, nos enraiza y eso nos da mayor seguridad.
  4. Descanso. Debemos asegurar las horas mínimas de sueño que nos permite andar bien
  5. Ejercicios de respiración. Cuando estemos sufriendo ansiedad o sintamos que aparecen emociones de baja frecuencia (como el miedo, bajoneo o depresión), oxigenarnos bien permite volver al control. Abajo encontrarás el enlace para Escuchar o bajar dos de mis Ejercicios de Respiración muy útiles y que enseño en mis terapias: 

    Box-4x4

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  6. La Risa. Cuando reímos liberamos oxitocina, la hormona que nos da confianza en nosotros mismo y reduce el miedo social.
  7. Comida saludable, rica en vitaminas A, C, E y Magnesio. Además asegurarse de distribuir y respetar las horas de comida a lo largo del día. No saltarse ninguna y tampoco comer mucho en una sola comida al día.
  8. Pasatiempo. Leer, conversar con un amigo(a), ir al cine, al teatro, realizar manualidades.
  9. Conseguir que el Ambiente Laboral sea armonizado. Buena iluminación, lugar de trabajo ordenado, en lo posible con plantas verdes naturales.
  10. Caricias y masajes. Se ha comprobado científicamente, que las caricias del ser amado provocan suficiente liberación de oxitocina, para disminuir considerablemente la respuesta estresante ante alguna situación determinada. Los masajes de relajación y masoterapeuticos además tiene la ventaja de eliminar contracturas y aliviar dolores musculares, provocados por un estrés excesivo.

 

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Carlos Schafer Ramos
Terapeuta en Biomagnetismo Médico
Discípulo del Dr. Goiz
Coach en Control Emocional
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32-312 4041 / 8-628 1329
www.facebook.com/biomagnetismovina

 

 

SUÉLTALO Y DÉJALO IR

PensandoUna Gran parte de nuestro tiempo la pasamos “observando” nuestros propios pensamientos.

Se estima que  podemos llegar a tener entre 50 mil a 70 mil pensamientos por día.

Esa es una cifra enorme; podemos comprender qué pasa con uno mismo si en un alto porcentaje los pensamientos son del tipo:

  • Tengo examen de Biología y creo que me faltó estudiar algo, así que me va a ir muy mal
  • ¡Uf! Que estoy gordo
  • Ayer pude haberle dicho otra cosa al jefe, ahora va a pensar que no soy tan bueno en el trabajo
  • ¡Ooooh! , no me saludó, seguro que está enojado conmigo.

Cada uno de nosotros se ha tenido que enfrentar a este tipo de pensamientos que nos predisponen y afectan en forma negativa nuestro ánimo.

Por supuesto podemos tener pensamientos que nos levantan el ánimo y nos hacen sentir bien como por ejemplo:

  • Bien, me saqué un 100% en el examen, sabía que me iba a ir bien.
  • Qué maravilloso día soleado, es un día fantástico para encontrarme con mi novia
  • Hoy estoy de buen ánimo voy a hacer algo que me gusta mucho

Sin embargo, a no ser que uno lo haya trabajado bien y sea una persona que se siente realmente bien consigo misma, normalmente la tendencia va en la dirección de tener una gran cantidad de pensamientos de desánimo como por ejemplo: “te va a ir mal”, “Eres muy limitado”, “Mejor no tomes esa decisión te va a ir mal”

Pero, ¿podemos dejar de tener pensamientos?

La verdad es que nunca dejaremos de tener pensamientos. No sería complicado si solo tuviéramos pensamientos positivos que nos levantaran el ánimo. La dificultad se presenta cuando tenemos más pensamientos negativos que positivos.

Frente a esto qué podemos hacer?

Recientemente escuché a Ali Campbell, Licenciado Británico, Master en Programación Neurolinguistica, quien se refería justo a este tema de los pensamientos. Ali propone primero tomar conciencia que nuestros pensamientos no somos nosotros. Es decir, contrario a lo que comúnmente creemos, nosotros estamos disociados de nuestros pensamientos. Es como que si tú fueras al cine y vieras una película de terror. Las imágenes en la pantalla serían tus pensamientos. Pero tú en realidad eres la persona que está sentada en la butaca viendo esa película.

Las imágenes de la película pueden impresionarte y causarte miedo, pero en realidad es solo una película, esas imágenes no son reales. Tu verdadero ser es el que las está observando y el que está teniendo esas emociones.

La idea es primero comprender esta gran verdad, tus pensamientos no son tú. Asimilando eso, puedes aprender a separarte de ellos. ¿Cómo?

El mismo Ali Campbell sugiere que realicemos diariamente un ejercicio de cinco minutos, bastan solo 5 minutos. En un lugar tranquilo, donde podamos estar sin que nos molesten o perturben, programa un cronometro para que suene a los 5 minutos. Así no tienes que preocuparte de cuánto tiempo ha pasado o cuánto tiempo te falta.

No es necesario que sea un lugar “demasiado” tranquilo, basta que sea un lugar donde tu puedas cerrar tus ojos y concentrarte en tus pensamientos. Una vez que ya estás listo, relajas tu cuerpo lo más que puedas, haces un par de respiraciones y dejas que fluyan tus pensamientos. Deja que pasen por tu mente uno a uno. Toma conciencia del primer pensamiento, reconócelo y luego déjalo ir. No te involucres con ese pensamiento.

Involucrarse con un pensamiento sería dejar que él te domine y guíe la sucesión de sensaciones e ideas siguientes asociadas a ese pensamiento. Por ejemplo, Podrías pensar en que debes hablar con tu jefe para analizar tu evaluación de desempeño profesional en tu trabajo; especialmente quieres hablar sobre ese ítem en que fuiste evaluado con un puntaje muy por debajo de lo que crees justo según tu desempeño real. Dejarte llevar por ese pensamiento sería que te involucraras con él y empezaras a planificar cómo enfrentar a tu jefe. Qué podrías decirle y que no. Podrías continuar analizando que dirías en caso que él te rebatiera y argumentara una situación pasada sobre ese mismo ítem, etc…

En cuanto aparezca un pensamiento en tu mente solo reconócelo y déjalo ir. Si sientes que te estás desviando del ejercicio y comienzas a involucrarte con el pensamiento, no te preocupes, simplemente suéltalo y déjalo ir, preparándote para recibir otro pensamiento que después de reconocerlo, lo dejas ir también.

NubesEnElCielo

Imagina que tus pensamientos son como las nubes en el cielo. No tienes ninguna posibilidad de “retener” una nube, simplemente la puedes observar y ver como se aleja.

En el marco de este ejercicio cuando aparezca un pensamiento (“nube”), reconócelo, toma conciencia de él y luego déjalo ir. Si sientes que te estás desviando del ejercicio y comienzas a involucrarte con el pensamiento, no te preocupes, simplemente suéltalo y déjalo ir.

Luego vendrá otro pensamiento, reconócelo y déjalo ir, preparándote para el otro pensamiento que venga.

Pasado un tiempo podrás adquirir tal habilidad que, en la vida cotidiana cuando te sorprendas involucrándote con un pensamiento no deseado, rápidamente serás capaz de soltarlo y dejarlo ir, evitando que provoque sensaciones no deseadas en ti.Podrás hacerlo en tu trabajo, mientras conduces tu automóvil o escuchando a alguien que te conversa sobre algo.

EL ESTRÉS DE CADA DIA

VStressivimos tiempos en que convivir con el estrés se ha hecho algo muy normal.
Una de cada cuatro personas dice estar estresada. El 33% de las licencias médicas son directamente debido al estrés y de las otras, probablemente una buena parte de ellas, corresponden a enfermedades gatilladas por un estrés mantenido en el tiempo.
¿Qué ha pasado con nosotros que estamos cada vez más vulnerables y nos dejamos vencer por este mal?
Según los expertos, una vida agitada, centrada en la obtención de logros y objetivos y sobretodo inmersa en un ambiente cada vez más competitivo, acrecienta nuestras ansias de querer ser cada vez más y sentirse cada vez mejor que los otros.

De verdad pienso que más que ser o sentirse mejor que los otros, deberíamos realizar una lucha por ser y sentirnos mejores con respecto a nosotros mismos. Es decir establecer una competitividad interna con nosotros mismos y procurar progresar en el desarrollo personal, para ser cada vez mejor, superando nuestras dificultades y buscar sentirnos más felices con lo que somos y tenemos.
En esta búsqueda yo postulo que lo primero que hay que hacer es volcarse hacia adentro, hacia nuestro interior. De esa manera podemos sentir desde nuestra base más íntima personal, Qué es lo que soy, qué es lo que tengo y qué quiero lograr como persona. En otras palabras, encontrar aquello que me hará feliz cuando lo consiga. No obstante, eso que consiga deberá estar en mi interior, no fuera de mí.
Pareciera ser que, en este mundo moderno, de alta conectividad en que se percibe que es mejor volcar las opiniones personales a través de las redes sociales, nos hace estar cada vez más dependientes de buscar nuestra felicidad afuera de nosotros mismos.
Es cosa de mirar y contabilizar ¿Cuántas personas andan por la calle, en el transporte público e incluso frente al volante de sus vehículos revisando y escribiendo en sus Smartphone, tablet o notebookes?

Se ocupa el tiempo revisando en las redes sociales qué se dice del programa de TV de anoche, qué escribieron sobre mi o que comentaron sobre la foto mía comiendo cazuela que subí ayer. Es decir, buscamos afuera de nosotros en lugar de apreciar el paisaje que nos rodea, las personas que cruzan a nuestro paso o simplemente observar la naturaleza que nos rodea.

Yo propongo que recuperemos nuestra vida interior. Desconectémonos y solo usemos la tecnología para que esté al servicio de nosotros y no al revés.

Recientemente en un taller de desarrollo personal me propusieron disminuir a solo 4 horas diarias mis tiempos de conexión con el mundo virtual (E-mails, Redes sociales, tiempo frente al PC). Lo he hecho y me parece una excelente opción. Al practicar la reducción de horas frente a los medios digitales, se encuentran nuevas soluciones a los desafíos cotidianos que parecieran imposibles, se desarrolla nuestra capacidad de innovar, paradojalmente conseguimos ser más eficientes y queda más tiempo para uno mismo.

Unir eso a una vida más sana, practicando deporte, caminando más, practicando meditación diaria, tomando contacto con la naturaleza, hacen que nuestra vida sea más placentera entregándonos un mayor grado de felicidad.

El Poder del Tiempo

Me encuentro participando de un taller en que se enseña cómo aprovechar mejor el tiempo y ser más eficientes en nuestras actividades cotidianas. Desde el primer día pude confirmar algo muy poderoso: “El tiempo no existe”. De hecho el tiempo como normalmente lo concebimos, no es más que producto de nuestra propia imaginación.

Si pensamos bien, el pasado ya no está. No existe nada que uno pueda hacer, para cambiar algo que ya pasó.

Por otro lado, el futuro aún no llega.

¿Qué sentido tiene preocuparse por algo que pueda suceder? Que dicho sea de paso, quizá ese algo nunca ocurrirá.

Solo existe el presente. El Aquí y Ahora es lo único que podemos observar, intervenir y cambiar.

¿Cuántas veces nos encontramos “Conectados” con algún hecho, acontecimiento o situación que nos pasó hace tiempo? Tal vez sea algo desagradable, que provocó emociones inquietantes en nosotros. Recordamos eso una y otra y otra vez, reviviendo cada detalle, despertando nuevamente las mismas emociones de baja frecuencia (Miedo, Angustia, Pena, etc…) y, nuestra mente, que no distingue lo real de lo imaginario, cree que se está viviendo de nuevo el mismo episodio y actúa sobre nuestro cuerpo haciéndolo reaccionar de la misma forma que cuando el hecho ocurrió de verdad.

¿Qué conseguimos?

Gastar tanta energía como la cantidad de energía que invertimos cuando el hecho fue real. Es importante saber que las emociones de baja frecuencia consumen una cantidad de energía increíble.

¿De qué nos sirve?

Sinceramente “No Sirve de Nada”

No vale la pena gastar toda esa energía de esta manera.

Siempre empleo una forma práctica de mostrar esto: ¿Por qué es que los cómicos cambian continuamente su repertorio?

Porque no importando qué tan bueno sea el cómico, si contara el mismo chiste dos veces ya no sale tan gracioso. Imagínense si contara el mismo chiste unas veinte veces seguidas.

Yo creo que eso es fácil de entender y me dirán que es obvio. Sin embargo, cómo es posible que a veces “nos contamos” algún evento desagradable que nos pasó, quizás hace mucho tiempo atrás, y lo repetimos en nuestra cabeza una y mil veces.

Deberíamos darnos cuenta que lo que pasó, ya pasó y se acabó. Ahora sólo queda el presente, que es en el que sí podemos invertir nuestras energías de una manera más constructiva.

Nosotros somos los únicos que tenemos el “Poder” de emplear nuestra propia energía para construir lo que queramos. Y eso sólo podemos hacerlo en tiempo presente. Por lo tanto “HEY DESPIERTA”…. ¡VIVE TU PRESENTE! , es lo que yo trato de hacer en todo momento.

Para ayudarse a recordar esto, les dejo mi frase favorita que es como un mantra, cada vez que te sorprendas anclado al pasado o nervioso por un futuro incierto repite lo siguiente:

“Este es mi Presente

Las Cosas son como son.

Yo Estoy Bien”

 

Clase de Filosofía

Hace poco llegó a mi correo una historia antigua y conocida de una clase de filosofía.
Como estamos iniciando este año 2013 y después que han pasado los abrazos de Año Nuevo, junto con

esos deseos de prosperidad y de que este sea Mucho Mejor Año que el que se fue, me pareció muy oportuno compartirles a ustedes la transcripción integra de esta historia.
Creo que es una muy buena motivación para que proyectemos nuestro nuevo año, no tan solo con deseos sino que con actos concretos que realmente permitan construir un futuro mejor en nuestra vida personal.

Aquí va la historia:

Un profesor estaba al  frente de sus alumnos de la clase de filosofía y tenía algunos artículos sobre su escritorio. Cuando la clase comenzó, sin decir palabra tomó un frasco de mayonesa grande y vacío y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego les preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Estuvieron de acuerdo en que si lo estaba.

El profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco. Sacudió el frasco ligeramente. Las canicas rodaron llenando los espacios vacíos entre las pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Estuvieron todos de acuerdo en que si estaba lleno.

El profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todo lo demás. Les preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno … Los estudiantes respondieron con un unánime “SI”.

El profesor enseguida sacó dos cervezas de debajo de la mesa y vertió el contenido adentro del frasco. Efectivamente la cerveza llenó todo el espacio vacío entremedio de la arena. Los estudiantes rieron.

-Ahora-dijo el profesor mientras la risa se apagaba: “Quiero que se den cuenta que este frasco representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes – su familia, sus hijos, su salud, sus amigos y sus pasiones favoritas – y si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa y su auto. La arena es todo lo demás – las cosas pequeñas.

Si ponemos la arena en el frasco primero, continuó, no hay espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas que son importantes para ustedes.

¿Qué nos queda como enseñanza?
Que debemos prestar atención a las cosas que son cruciales para nuestra felicidad.

Pasar tiempo con nuestros hijos. Pasar tiempo con nuestros padres. Visitar a los abuelos. Llevar a nuestra pareja a cenar. Divertirnos. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y cortar el césped.

Ocuparse de las pelotas de golf primero – las cosas que realmente importan. Establecer nuestras prioridades. El resto es solo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba la cerveza. El profesor sonrió y dijo: Me alegro que hayas preguntado. “La cerveza sólo muestra que no importa cuán ocupada pueda parecer tu vida, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo”.

Proyectemos entonces nuestra vida definiendo aquello que es realmente importante en ella, para darle la prioridad que corresponda y así convirtirnos en personas con un sentido verdadero de la vida y no preocuparnos tanto de la “Arena”, aquellas cosas de menor importancia, que agotan nuestra energía y nos hacen sentir que no avanzamos.

Carlos Schäfer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo y Bioenergética
Coach en Técnicas de Manejo Emocional
Celular: 8-628 1329

e-mail: cschaferr@gmail.com

http://www.facebook.com/biomagnetismovina

El Poder

¿Cómo lograr tus objetivos? Al final de este artículo, dos ejercicios prácticos.

El libro que estoy leyendo ahora se llama “El Poder” y es de la misma autora del libro y película “El Secreto”, Rhonda Byrne.En este libro “El Poder”, Rhonda nos habla que cada uno de nosotros posee la capacidad de desplegar El Poder más grande que existe en el mundo y, sin embargo, la gran mayoría de nosotros no lo sabe o no sabe cómo desarrollarlo.

Ese poder del que Rhonda habla no es ni más ni menos que el Amor.

Con el poder del Amor se pueden lograr y conseguir todas las cosas positivas y buenas en la vida.
De hecho, es cosa que recordemos cuando hemos logrado o conseguido algún objetivo y hemos tenido éxito; nos daremos cuenta que casi invariablemente, durante el desarrollo de las actividades para conseguir la meta, le pusimos mucha emoción,  deseos y un gran amor  para lograr el éxito.
No existe ninguna fuerza mayor que la del amor.
Desde siempre se ha escrito mucho sobre este tema y, sin embargo, nos cuesta poder llegar a comprenderlo en toda su magnitud.
En tu vida tú puedes tener cosas positivas o negativas. Las cosas positivas te hacen sentirte bien y lo contrario sucede con las cosas negativas.
Cuando tienes más cosas negativas en tu vida, hay algo que no anda bien y es preciso tomar acciones para poder revertir esa situación. De lo contrario puedes entrar en una espiral descendente que te hará sentirte cada vez más mal y por lo mismo te sucederán más cosas malas.
¿Te has puesto a pensar en el dicho popular que dice “las cosas malas vienen de a tres”?
Bueno justamente es porque, según la ley de atracción, tú atraes lo que sientes.
Cuando te sientes mal por algo que no te resultó o te resultó de la manera equivocada, si permites que eso te ponga de mal humor y, más aún, dejas que ese mal humor se generalice en tu estado de ánimo, lo más probable es que atraigas más cosas que te produzcan mal humor.
Por el contrario si obtienes buenos resultados en alguno de tus proyectos, eso te hace sentirte bien, te hace sentirte muy bien, lo que produce un excelente estado de ánimo y a partir de entonces, pareciera que todo te sonríe. En ese momento pareciera ser que todo anda sobre ruedas y las cosas que te ocurren son todas buenas. Mientras mantengas ese estado de ánimo positivo, todo o prácticamente todo te saldrá bien y de la mejor manera que puede ser.
Bueno, si cuando andamos de un estado anímico positivo nos salen bien las cosas, entonces ¿cómo hacemos para cambiar esos estados malhumorados y de baja frecuencia para evitar atraer cosas negativas y nos “sintonicemos” en lo positivo y bueno de la vida?
La mejor forma de poder hacer eso y asegurarnos de andar “En Positivo” es aplicar dos cosas:
La primera es ser agradecido y agradecer por todo lo bueno que te ha pasado, tanto hoy como en toda tu historia pasada. Para ello practica el siguiente ejercicio: Todos los días en la mañana antes de comenzar con tu día de actividades, escribe en una hoja o en un cuaderno especialmente dedicado a esto, una lista de 10 cosas por las cuales te sientes agradecido en tu vida. Debes anotar el objeto por el cual te sientes agradecido y a continuación escribir el por qué te sientes agradecido.

Hazlo de la siguiente manera: “Estoy agradecido de …(Objeto). Porque ……(Razón por la cual te sientes agradecido).Después que hayas completado la lista de 10 cosas por las que te sientes agradecido, léelas una por una y en cada una termina diciendo “Gracias”, “Gracias”, “Gracias”.

Si repites este ejercicio durante unas tres o cuatro semanas, te darás cuenta que tu estado de ánimo estará en un nivel mucho más positivo y armonioso.
La segunda cosa tiene que ver con el amor; se trata de un ejercicio recomendado por Rhonda Byrne.
Periódicamente y cada vez que lo necesites repasa un listado mental o escrito de las cosas que tú amas en esta vida.
Escribe la mayor cantidad de cosas que son objetos de tu amor o por las que sientes un amor grande y fuerte.
Escribe tantas cosas que amas como puedas hasta que tu sentimiento cambie y sientas que “Flotas” en un estado de amor y positivismo.
Rhonda recomienda hacer este último ejercicio cada vez que uno se sienta dominado por los sentimientos negativos y desea cambiarlos por sentimientos de frecuencia más elevada y convertirse así en un imán de cosas positivas.
Realiza estos ejercicios periódicamente y cuéntame cómo te va después de un par de semanas de práctica.
Carlos Schafer
8-628 1329

Carlos Schafer Ramos
   Terapeuta en Biomagnetismo Médico
   Coaching y Mentoring en Técnicas de Regulación Emocional

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