Clase de Filosofía

Hace poco llegó a mi correo una historia antigua y conocida de una clase de filosofía.
Como estamos iniciando este año 2013 y después que han pasado los abrazos de Año Nuevo, junto con

esos deseos de prosperidad y de que este sea Mucho Mejor Año que el que se fue, me pareció muy oportuno compartirles a ustedes la transcripción integra de esta historia.
Creo que es una muy buena motivación para que proyectemos nuestro nuevo año, no tan solo con deseos sino que con actos concretos que realmente permitan construir un futuro mejor en nuestra vida personal.

Aquí va la historia:

Un profesor estaba al  frente de sus alumnos de la clase de filosofía y tenía algunos artículos sobre su escritorio. Cuando la clase comenzó, sin decir palabra tomó un frasco de mayonesa grande y vacío y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego les preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Estuvieron de acuerdo en que si lo estaba.

El profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco. Sacudió el frasco ligeramente. Las canicas rodaron llenando los espacios vacíos entre las pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Estuvieron todos de acuerdo en que si estaba lleno.

El profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todo lo demás. Les preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno … Los estudiantes respondieron con un unánime “SI”.

El profesor enseguida sacó dos cervezas de debajo de la mesa y vertió el contenido adentro del frasco. Efectivamente la cerveza llenó todo el espacio vacío entremedio de la arena. Los estudiantes rieron.

-Ahora-dijo el profesor mientras la risa se apagaba: “Quiero que se den cuenta que este frasco representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes – su familia, sus hijos, su salud, sus amigos y sus pasiones favoritas – y si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa y su auto. La arena es todo lo demás – las cosas pequeñas.

Si ponemos la arena en el frasco primero, continuó, no hay espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas que son importantes para ustedes.

¿Qué nos queda como enseñanza?
Que debemos prestar atención a las cosas que son cruciales para nuestra felicidad.

Pasar tiempo con nuestros hijos. Pasar tiempo con nuestros padres. Visitar a los abuelos. Llevar a nuestra pareja a cenar. Divertirnos. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y cortar el césped.

Ocuparse de las pelotas de golf primero – las cosas que realmente importan. Establecer nuestras prioridades. El resto es solo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba la cerveza. El profesor sonrió y dijo: Me alegro que hayas preguntado. “La cerveza sólo muestra que no importa cuán ocupada pueda parecer tu vida, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo”.

Proyectemos entonces nuestra vida definiendo aquello que es realmente importante en ella, para darle la prioridad que corresponda y así convirtirnos en personas con un sentido verdadero de la vida y no preocuparnos tanto de la “Arena”, aquellas cosas de menor importancia, que agotan nuestra energía y nos hacen sentir que no avanzamos.

Carlos Schäfer Ramos

Terapeuta en Biomagnetismo y Bioenergética
Coach en Técnicas de Manejo Emocional
Celular: 8-628 1329

e-mail: cschaferr@gmail.com

http://www.facebook.com/biomagnetismovina

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