EL ESTRÉS DE CADA DIA

VStressivimos tiempos en que convivir con el estrés se ha hecho algo muy normal.
Una de cada cuatro personas dice estar estresada. El 33% de las licencias médicas son directamente debido al estrés y de las otras, probablemente una buena parte de ellas, corresponden a enfermedades gatilladas por un estrés mantenido en el tiempo.
¿Qué ha pasado con nosotros que estamos cada vez más vulnerables y nos dejamos vencer por este mal?
Según los expertos, una vida agitada, centrada en la obtención de logros y objetivos y sobretodo inmersa en un ambiente cada vez más competitivo, acrecienta nuestras ansias de querer ser cada vez más y sentirse cada vez mejor que los otros.

De verdad pienso que más que ser o sentirse mejor que los otros, deberíamos realizar una lucha por ser y sentirnos mejores con respecto a nosotros mismos. Es decir establecer una competitividad interna con nosotros mismos y procurar progresar en el desarrollo personal, para ser cada vez mejor, superando nuestras dificultades y buscar sentirnos más felices con lo que somos y tenemos.
En esta búsqueda yo postulo que lo primero que hay que hacer es volcarse hacia adentro, hacia nuestro interior. De esa manera podemos sentir desde nuestra base más íntima personal, Qué es lo que soy, qué es lo que tengo y qué quiero lograr como persona. En otras palabras, encontrar aquello que me hará feliz cuando lo consiga. No obstante, eso que consiga deberá estar en mi interior, no fuera de mí.
Pareciera ser que, en este mundo moderno, de alta conectividad en que se percibe que es mejor volcar las opiniones personales a través de las redes sociales, nos hace estar cada vez más dependientes de buscar nuestra felicidad afuera de nosotros mismos.
Es cosa de mirar y contabilizar ¿Cuántas personas andan por la calle, en el transporte público e incluso frente al volante de sus vehículos revisando y escribiendo en sus Smartphone, tablet o notebookes?

Se ocupa el tiempo revisando en las redes sociales qué se dice del programa de TV de anoche, qué escribieron sobre mi o que comentaron sobre la foto mía comiendo cazuela que subí ayer. Es decir, buscamos afuera de nosotros en lugar de apreciar el paisaje que nos rodea, las personas que cruzan a nuestro paso o simplemente observar la naturaleza que nos rodea.

Yo propongo que recuperemos nuestra vida interior. Desconectémonos y solo usemos la tecnología para que esté al servicio de nosotros y no al revés.

Recientemente en un taller de desarrollo personal me propusieron disminuir a solo 4 horas diarias mis tiempos de conexión con el mundo virtual (E-mails, Redes sociales, tiempo frente al PC). Lo he hecho y me parece una excelente opción. Al practicar la reducción de horas frente a los medios digitales, se encuentran nuevas soluciones a los desafíos cotidianos que parecieran imposibles, se desarrolla nuestra capacidad de innovar, paradojalmente conseguimos ser más eficientes y queda más tiempo para uno mismo.

Unir eso a una vida más sana, practicando deporte, caminando más, practicando meditación diaria, tomando contacto con la naturaleza, hacen que nuestra vida sea más placentera entregándonos un mayor grado de felicidad.

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