El Poder del Tiempo

Me encuentro participando de un taller en que se enseña cómo aprovechar mejor el tiempo y ser más eficientes en nuestras actividades cotidianas. Desde el primer día pude confirmar algo muy poderoso: «El tiempo no existe». De hecho el tiempo como normalmente lo concebimos, no es más que producto de nuestra propia imaginación.

Si pensamos bien, el pasado ya no está. No existe nada que uno pueda hacer, para cambiar algo que ya pasó.

Por otro lado, el futuro aún no llega.

¿Qué sentido tiene preocuparse por algo que pueda suceder? Que dicho sea de paso, quizá ese algo nunca ocurrirá.

Solo existe el presente. El Aquí y Ahora es lo único que podemos observar, intervenir y cambiar.

¿Cuántas veces nos encontramos “Conectados” con algún hecho, acontecimiento o situación que nos pasó hace tiempo? Tal vez sea algo desagradable, que provocó emociones inquietantes en nosotros. Recordamos eso una y otra y otra vez, reviviendo cada detalle, despertando nuevamente las mismas emociones de baja frecuencia (Miedo, Angustia, Pena, etc…) y, nuestra mente, que no distingue lo real de lo imaginario, cree que se está viviendo de nuevo el mismo episodio y actúa sobre nuestro cuerpo haciéndolo reaccionar de la misma forma que cuando el hecho ocurrió de verdad.

¿Qué conseguimos?

Gastar tanta energía como la cantidad de energía que invertimos cuando el hecho fue real. Es importante saber que las emociones de baja frecuencia consumen una cantidad de energía increíble.

¿De qué nos sirve?

Sinceramente “No Sirve de Nada”

No vale la pena gastar toda esa energía de esta manera.

Siempre empleo una forma práctica de mostrar esto: ¿Por qué es que los cómicos cambian continuamente su repertorio?

Porque no importando qué tan bueno sea el cómico, si contara el mismo chiste dos veces ya no sale tan gracioso. Imagínense si contara el mismo chiste unas veinte veces seguidas.

Yo creo que eso es fácil de entender y me dirán que es obvio. Sin embargo, cómo es posible que a veces “nos contamos” algún evento desagradable que nos pasó, quizás hace mucho tiempo atrás, y lo repetimos en nuestra cabeza una y mil veces.

Deberíamos darnos cuenta que lo que pasó, ya pasó y se acabó. Ahora sólo queda el presente, que es en el que sí podemos invertir nuestras energías de una manera más constructiva.

Nosotros somos los únicos que tenemos el “Poder” de emplear nuestra propia energía para construir lo que queramos. Y eso sólo podemos hacerlo en tiempo presente. Por lo tanto “HEY DESPIERTA”…. ¡VIVE TU PRESENTE! , es lo que yo trato de hacer en todo momento.

Para ayudarse a recordar esto, les dejo mi frase favorita que es como un mantra, cada vez que te sorprendas anclado al pasado o nervioso por un futuro incierto repite lo siguiente:

“Este es mi Presente

Las Cosas son como son.

Yo Estoy Bien”

 

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