Nuestro sistema inmunológico es el mecanismo que usa nuestro cuerpo para defendernos de la invasión de sustancias y microorganismos infecciosos que amenazan nuestra salud.

Está compuesto de órganos, tejidos, proteínas y células especiales capaces de reconocer y destruir organismos y sustancias dañinos para nuestra salud, mediante una serie de pasos llamados “Respuesta Inmune”.

Un sistema inmune fortalecido y sano es capaz de defendernos maravillosamente de cualquier amenaza, sin embargo, en ciertas ocasiones su eficacia se ve disminuida e incluso anulada.

Para su funcionamiento el Sistema inmunológico está constituido por una red de células, tejidos y órganos que trabajan en conjunto para proteger al cuerpo.

Las células son los glóbulos blancos también llamados leucocitos que recorren todo el cuerpo buscando, reconociendo y destruyendo toda amenaza para nuestra salud.

 

Aquí revisaremos cuáles son los factores que afectan el buen funcionamiento de nuestro sistema inmune y cómo ayudar a fortalecerlo.

Al mantenerlo en su más alto potencial, podremos permanecer sanos por mucho más tiempo.

 

Algunas de las causas que pueden afectar el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico son:

  1. Trauma Físico
  2. Emociones no deseadas
  3. Alimentación no adecuada
  4. Problemas Autoinmunes
  5. El Estrés negativo (Diestrés)
  6. Aspectos Espirituales

1. Trauma Físico

Uno de los órganos más grandes y extensos de nuestro cuerpo es la piel. Corresponde a la primera barrera para ataque de cualquier tipo de amenaza a nuestra salud.

Cuando sufrimos algún trauma, ya sea golpe o cortadura y se rompe nuestra piel, a través de esa abertura, por muy pequeña que sea, pueden ingresar microorganismos infecciosos presentes en el ambiente o en el objeto que produjo el trauma (Por ejemplo, los dientes de un perro que muerde a una persona).

Por esto es fundamental efectuar una limpieza adecuada de la zona afectada y protegerla durante el tiempo que sea necesario hasta que sane por completo.

 

2. Emociones no deseadas

El biólogo, filósofo y escritor Chileno Humberto Maturana, decía que los seres humanos siempre estamos emocionando. Es decir, nosotros somos seres esencialmente emocionales.

Todo evento, circunstancia y experiencia que vivimos nos producen emociones.

Dependiendo de nuestra cultura familiar y de las experiencias que hemos vivido desde pequeños, algunas circunstancias podrían provocarnos emociones agradables o desagradables.

Cuando las emociones desagradables como ira, frustración, tristeza y miedo permanecen más allá del tiempo adecuado, cambia la química de nuestro organismo produciendo una deficiencia en el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.

Por esta razón es indispensable aprender a reconocer nuestras emociones y regularlas adecuadamente.

Para ello existen ejercicios y mecanismos que se aprenden en un entrenamiento personalizado.

Para saber más de este tipo de entrenamiento puedes contactarme directamente por Whatsapp haciendo Click Aquí.

 

3. Alimentación no Adecuada

En general una alimentación no equilibrada puede afectar directamente al funcionamiento del sistema inmunológico.

Nuestro organismo precisa de minerales y vitaminas adecuados para su funcionamiento y el sistema inmune es especialmente sensible a ello.

Las personas mal alimentadas son más propensas a adquirir enfermedades e infecciones.

Las dietas que consideran un consumo diario menor a 1200 kilocalorías pueden afectar la eficiencia del funcionamiento del sistema inmunológico.

Por lo anterior es aconsejable evitar las dietas milagrosas que prometen bajar de peso en poco tiempo.

Por otro lado, las personas obesas son más propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares, las que están relacionadas con deficiencias en el funcionamiento del sistema inmunológico.

Para fortalecer el sistema inmunológico se debe consumir en forma periódica todas las vitaminas y minerales necesarios.

Es por eso que se recomienda consumir una dieta equilibrada que incluya grandes cantidades de frutas y verduras, además de proteínas sin o con muy poca grasa animal y yogures o productos similares.

 

4. Problemas autoinmunes

En los trastornos autoinmunes el Sistema Inmunológico interpreta erróneamente algunos componentes sanos del propio cuerpo y los ataca como si fueran invasores.

Algunas de estas afecciones son Lupus, Artritis reumatoide juvenil, esclerodermia, espondilitis anquilosante, entre otras.

Algunas de estas afecciones pueden ser tratadas con muy buenos resultados con el Par Biomagnético. No obstante, los resultados siempre dependerán del grado de afección y de la respuesta que el organismo tenga a la terapia.

Para más información sobre la terapia del Par Biomagnético o Biomagnetismo Medicinal, puedes contactarme vía mensaje a través de este enlace.

 

 

5. El Diestrés o Estrés Negativo

Uno de los principales enemigos del Sistema Inmunológico es cuando el Diestrés o Estrés Negativo se mantiene activo por mucho tiempo.

Nuestro organismo tiene un maravilloso mecanismo que nos permite enfrentar las dificultades y desafíos en forma efectiva. Especialmente cuando estamos en situación de peligro. se llama Estrés.

El Estrés nos ha permitido perdurar como especia y ha sido muy útil desde cuando vivíamos en las cavernas hasta el día de hoy.

Sin embargo, lamentablemente a veces no sabemos administrarlo adecuadamente y hay situaciones en las que se nos escapa de control.

Cuando enfrentamos un desafío especialmente si es con un grado alto de dificultad, se activa lo que se llama Euestrés o Estrés Positivo.

Un ejemplo de esto es cuando tenemos que presentar un informe detallado para nuestro jefe o cuando estamos absortos terminando un proyecto que puede significar mejores ingresos para la empresa o para nosotros mismos.

Sin embargo, cuando enfrentamos una dificultad que estimamos va a requerir mayor energía o mayores habilidades que las que creemos tener, sentimos que es una situación que nos pasará por encima sin que podamos hacer nada por evitarlo.

Esto es particularmente dramático cuando se trata de una situación que nos produce incertidumbre provocándonos miedo o angustia.

Por ejemplo, cuando perdemos confianza en la estabilidad de nuestro puesto de trabajo o la incertidumbre de los resultados de algún evento.

En estos casos el Estrés se convierte en Diestrés y nuestra salud se ve amenazada si lo mantenemos por un período muy largo.

Es muy conveniente detectar qué cosas nos producen Diestrés y tomar acciones para hacernos cargo convenientemente de la situación. En algunos casos será necesario contar con ayuda profesional.

El Coaching Emocional puede ser de mucha ayuda en la mayoría de los casos de diestrés y también para resolver ansiedades y Crisis de Pánico o Crisis de Angustia.

 

6. Aspectos Espirituales

Los aspectos espirituales están relacionados con nuestra experiencia frente a la pérdida de algún ser querido o la falta de una persona muy importante para nosotros, debido a que ya ha dejado este plano terrenal.

A veces quedan cosas pendientes de resolver con ese ser querido y nace en nosotros una sensación de falta o culpa que tiene un efecto a nivel mental, afectando nuestra salud, debido a que se produce un desequilibrio en nuestras emociones.

En nuestra consulta a menudo atendemos casos de personas con una diversidad de síntomas cuyo origen está relacionado directamente con los sentimientos de pérdida de un ser querido.

En estos casos además de trabajar con la terapia del Par Biomagnético apoyamos con técnicas de regulación emocional.

 

Tratamiento para reforzar el sistema inmunológico

La vulnerabilidad de nuestro sistema inmunológico está relacionada directamente con estos 6 aspectos mencionados más arriba.

Vale la pena que prestemos atención a la forma en cómo enfrentamos nuestros desafíos y busquemos la forma de evitar todo lo que pueda afectar a nuestro organismo y así poder mantenernos sanos por períodos prolongados de tiempo.

No obstante, siempre estaremos sujetos a situaciones que nos afecten en mayor o menor medida, perdiendo la estabilidad natural, afectando nuestra buena salud.

Con las terapias que aplicamos en nuestra consulta podemos detectar el origen de las afecciones y ayudar a recuperar la buena salud, de manera rápida y con el mínimo de efectos adversos.

Dependiendo del origen se busca el tratamiento más adecuado y junto al consultante se desarrolla el proceso de curación que generalmente toma de tres a cuatro sesiones semanales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat